Tantos años fracasando
y resulta que al final
todo era mentira.
Que yo no era
ni un fracaso, ni un impostor,
ni un interino de mierda,
ni el hipotecado...
Sino el prestamista
al que llevan robando
desde el principio de los tiempos...
Sueño con vivir tan forrado que pueda viajar como Labordeta reventando coches potentes de segunda mano, desde un Dacia Sandero, hasta un Pe...
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