Tantos años fracasando
y resulta que al final
todo era mentira.
Que yo no era
ni un fracaso, ni un impostor,
ni un interino de mierda,
ni el hipotecado...
Sino el prestamista
al que llevan robando
desde el principio de los tiempos...
Eran las ocho de la mañana, café y tostada con jamón. Un tipo enjuto, con barba y acento de Cádiz estaba dando una charla y sentando cátedra...
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