Evita la perfección
a toda costa.
Evita Perón
salvó a España del hambre
mientras hundía Argentina
en un día.
Jacobo Díaz
se dejó llevar
por la vorágine
de los días en dos días.
Ante la sospecha,
no hay sindicato
qué esté libre
de toda duda.
Pues entre gambas
anda
el juego.
¡Caramba!
Era más fino
que el bigote
de una gamba.
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